¿Qué sí? ¿Qué no?
Es normal, natural y hasta corriente escuchar constantemente afirmaciones
como que las drogas dañan a la sociedad, matan al ser humano a sus neuronas y
lo llevan por mal camino.
Desde muy chicos se nos enseña que beber, fumar, consumir marihuana, cocaína
entre otras esta mal, que si lo hacemos el control de nuestras vidas se ira por
la deriva, terminaremos en la calle fundidos perdiendo a nuestras familias y a
nuestros seres queridos.
Vamos creciendo, día a día escuchamos “NO! NO HAGAS TAL COSA, NO HAGAS TAL
OTRA”, el sistema “MORAL” en el que existimos se somete constantemente en un
circulo vicioso de contradicciones, en el que, se lleva dos vidas.
La primera es la institucional en la que todo debe ser blanco perfecto no
romper los esquemas, donde te juzgan de una forma.... ....si está mal… ¡¡está
mal!!. En muchas casos los delitos por robar una gallina son llevados hasta el
extremo, arrebatándole a inocentes, años de libertad por pasar hambre. El dedo
señalador produce tabúes como el sexo y se rige en criticar todo... aros,
tatuajes y hasta el popular dicho, dime con quién andas y te diré quién eres.
Claro todo lo mencionado anteriormente sería coherente y estoy de
acuerdo si de verdad se cumplieran las leyes, se actuara objetiva y
responsablemente, lo cual en nuestra realidad capaz nunca suceda.
Es ahí donde sobresale la segunda vida, donde la gran mayoría de las leyes,
reglas y ética impuestas en la sociedad son rotas. Donde crecer lleva muchas
complicaciones y contradicciones en el largo paso hasta la madurez de toda
persona. Nacemos, crecemos y se nos prohíben muchas acciones tachadas como anti
moralistas.
Ya se ha vuelto hasta normal escuchar noticias en las que son rutinarias
violaciones, abusos, robos y un constante descontrol hacia los derechos de
nuestro próximo.
He ahí que me pregunto... ¿Cómo no exponernos a dichas situaciones si son
los mismos “ETICOS”, “MORALES” E IMPOSITORES DE LEYES quienes a la vez
promocionan todo lo que prohíben?, con leyes que aprueban imágenes que incitan
al alborotamiento de las hormonas en los pubertos.
Así nacen nuevas interrogantes como…. ¿Quién es el verdadero problema?....
el sistema, o ¿el mismo hombre que lo creó?
Dentro de este esquema resalta otra dualidad y un tema más que polémico del
cual hasta muchas veces se evita profundizar por más que está ahí y forma
parte de nuestra sociedad, la mayoría lo ignora aunque lo tenemos presentes en
las narices, hacemos como si no existiera, ¡SÍ!, el caso de los narcóticos o
mejor conocido como drogas.
Para comenzar aclaro que no consumo estupefaciente llámense alcohol, tabaco
ni drogas. No estoy, ni a favor ni en contra, pues ¿quién soy yo para opinar ni
juzgar sobre esto?
Debemos reconocer que forman parte de nuestras vidas, han construido sociedades,
imperios y hasta forman parte de las guerras, que día a día someten a millones
de seres humanos. Como algunos dicen atrás de un hombre hay una mujer, bueno yo
creo que en muchos casos (no en todos, no generalizo) atrás de un hombre hay un
narcótico.
Quien puede negar las excelentes músicas que se han creado de mano de estos
alucinógenos, todos sabemos o mejor dicho escuchamos y hasta somos fanáticos de
temas que quizás sin ayuda, jamás se hubieran creado. De forma reiterativa y
aclarando nuevamente que con este artículo no estoy a favor de las drogas, que
no salgan a decir después si él es drogadicto, son meras comparaciones.
Así mismo tenemos cantidades de fortunas que producen las drogas para miles
de mandatarios en todo el mundo, solo que nadie lo reconoce o sencillamente no
les conviene.
Una duda trae a la otra, ¿cómo apoyar, llevar una ideología, ser consumista
de algún producto tecnológico creado a través de los narcóticos?, si es que uno
no está a favor, como es que... nos puede gustar ¿un tema musical de aquellos
que murieron por sobredosis si es que afirmamos estar en desacuerdo?.
A estas alturas estarás sosteniendo que uno por escucha músicas o usar un
aparato eléctrico no está a favor, a mi parecer entra la incertidumbre, ya que
mucho no se hubiera creado sin el opio, cocaína o la marihuana entre otras, ¿cómo
sería el mundo si no existieran?. Por ello sostengo que no estoy ni a favor ni
en contra, solo me entra la mera inquietud de que posición tener frente a
ellas.
Y sí creo que este como el aborto son temas que
competen al mundo y deben ser tomados y estudiados con mucha precisión ya que
nos afectan directamente todos los días.